• Subcribe to Our RSS Feed
Tagged with " Minminas"

Generación Térmica a Carbón

Jul 23, 2017   //   by admin   //   Sin categoría  //  Comentarios desactivados en Generación Térmica a Carbón

Respetado señor Ministro,

En atención a nuestra conversación informal del pasado jueves 11 de Mayo en Cartagena, quisiera ampliarle mis comentarios así:

En los diferentes Foros Internacionales a los que tenemos oportunidad de asistir, surge de manera recurrente la inquietud del porqué Colombia basa el 70% de su matriz energética en la generación hidroeléctrica, teniendo nuestro país disponible unas de las reservas de carbón más importantes del mundo en términos de cantidad y de calidad.

También preguntan por qué mantenemos la generación con carbón en segundo plano, si esta resulta sustancialmente más económica que la generación con gas, con diésel o con otras fuentes alternativas. Lo mismo ocurre cuando se evalúa el monto de inversión inicial para la generación hidroeléctrica que siempre resulta inmensamente más alta que con carbón, o cuando año a año se evidencia que la generación hidroeléctrica o con gas ha demostrado ser poco confiable, impredecible y dependiente de fenómenos climáticos.

La razón es clara: La generación con carbón históricamente ha cargado con la imagen de ser ambientalmente impactante.  Sin embargo, esto ha cambiado muy positiva y aceleradamente con la implementación de mejores prácticas ambientales y –sobretodo- con el desarrollo de las últimas tecnologías de termo-generación con sistemas limpios, ambientalmente sostenibles y a precios razonables.

Ya están disponibles por ejemplo, los sistemas “Supercrítico” y “Ultra Supercrítico” desarrollados por General Electric y otros sistemas equivalentes impulsados por compañías líderes de China, que reducen al mínimo las emisiones a partir del carbón y aseguran la captura de óxidos sulfúricos y metales pesados.

La tecnología de Carbón pulverizado, sigue siendo la de mayor uso para la generación de energía eléctrica a partir del carbón mineral. Los principales avances se han logrado a través del desarrollo de plantas que emplean aceros de alta resistencia que hacen posible el uso de vapor (en condiciones “Supercríticas” y “Ultra Supercríticas”), con las cuales se alcanzan eficiencias del 45%.

Las emisiones producidas en el proceso de combustión, son reducidas a través del uso de precipitadores electrostáticos y/o filtros con los cuales se remueve la ceniza y a través de los métodos de desulfurización de gases de combustión. De igual forma, con el fin de reducir emisiones de nitrógeno, se emplean quemadores de bajo NOx, técnicas de requemado y de reducción catalítica, con las cuales se alcanzan reducciones del 80%.

Estas nuevas plantas de generación térmica que operan con carbón mineral, requieren de dos a tres años para su construcción y cerca de seis meses para su puesta en operación. En la actualidad, se disponen de plantas de generación con capacidades de ente 40Mw y 550 Mw. [1]

Colombia está catalogada entre los diez principales productores de carbón del mundo; es el tercer exportador de coque a nivel mundial y adicionalmente tiene reservas de carbón para 240 años. Su producción representa el 1.4% mundial, pero su consumo es apenas el 0.1%. Igualmente, Colombia es uno de los productores de energía más limpios del mundo, equiparable a los países Nórdicos, ya que el 70% de la producción de energía colombiana es de origen hídrico y sólo el 4% de la producción de energía de Colombia se origina en el carbón.

Como quiera que los fenómenos climáticos impactan la generación eléctrica soportada en una matriz energética fundamentalmente de origen hidroeléctrico produciendo inseguridad, es claro que Colombia debe beneficiarse cada vez más del carbón para reforzar la confiabilidad y economía de su base energética, emprendiendo el desarrollo, implementación y montaje de termoeléctricas de última generación y ambientalmente sostenibles, lo más cerca posible de las propias minas de carbón.

Por todo lo anterior Señor Ministro, en la Federación Nacional de Productores de Carbón – FENALCARBON consideramos que es importante impulsar una política pública que permita el aumento de la generación térmica a carbón en Colombia, logrando blindar la matriz energética del país como en principio lo ha propuesto la UPME en su último Plan de Expansión que prevé la generación térmica a carbón de 1200 Mw y posibilitando la generación de más de 5 mil empleos directos adicionales en las pequeñas y medianas minas de carbón térmico en los departamentos de Cundinamarca, Boyacá, Antioquia, Córdoba, Norte de Santander y Santander.

Descargue aquí: 

Documento Informativo Nueva Tecnología

Copia Radicado Ministerio

 

[1] La información sobre desarrollo tecnológico, fue obtenida del Plan de Expansión de Referencia – Generación Transmisión, 2003 – 2012 de la UPME, basada en las siguientes referencias: http://www.carbonifera.cl/carbon/ambiente.htm 4 de enero de 2002. GE HYDRO. Innovation Water, General Electric. Combined Cycle Evolution and Futures. General Electric, GE POWER Systems, David L. Chase.

 

¿De la minería abstente?

Jul 9, 2017   //   by admin   //   Sin categoría  //  Comentarios desactivados en ¿De la minería abstente?

Por: Moisés Wasserman

Hace apenas tres años, una de las locomotoras de la economía colombiana era la minería. Hoy parece ser el diablo. Nos cuentan que la producción petrolera se desplomó, y estamos ya lejísimos de la meta del millón de barriles diarios. Las reservas probadas retrocedieron a niveles inferiores a los que teníamos hace nueve años. La inversión extranjera directa cayó de 3.000 millones de dólares en el 2009 a algo más de quinientos en el 2015.

Otras explotaciones mineras están igualmente amenazadas y desprestigiadas. Consultas populares en 11 departamentos del país van a afectar gravemente la actividad. Yo francamente sospecharía de votaciones que se deciden con mayoría del 97,9 por ciento. Presentarle a la gente una disyuntiva entre vida o petróleo es falso y tendencioso.

El rechazo a la minería se generalizó. Los políticos lo usan como plataforma para ganar votos. Quienes debían liderar la opinión se han vuelto esclavos acríticos de ella. También en el área académica, infortunadamente, se convirtió en un pecado grave defender la actividad minera. Los geólogos ya se avergüenzan de reconocer su profesión, y solo son llamados como conferencistas aquellos que declaran su adhesión a la posición políticamente correcta.

Algunos demagogos hablan de energía eléctrica con contaminación cero. O son falsos o no han aprendido a sumar. Eso no existe.

Pero se necesita. Colombia es un país de 50 millones de personas, el mundo ya tiene 7.500 millones. Sin energía, colapsaría en una gran tragedia. Algunos demagogos hablan de energía eléctrica con contaminación cero. O son falsos o no han aprendido a sumar. Eso no existe. La más limpia sería la energía nuclear, pero quien se opone a explotar petróleo en su territorio se opondrá más aún a albergar una planta nuclear. La hidroeléctrica es muy conveniente, pero ya nadie quiere aceptar una represa. Hablan en forma abstracta de energía solar o eólica, pero no se dan pasos para concretarla (al menos en el país), y se omiten hechos como que los paneles solares requerirán la minería de materiales sofisticados y la disposición de residuos complicados, o que los molinos de viento son caros y generan problemas en el flujo de aves migratorias, produciendo aislamiento de ecosistemas.

Algo similar ocurre con otras minerías. Sin embargo, todos vivimos en casas construidas con ladrillos de arcilla, con cemento, con refuerzos de hierro, ventanas de vidrio y marcos de aluminio. Cocinamos con gas o con electricidad (porque si lo hiciéramos con leña, ya habríamos quemado la Amazonia). Incluso, los más ecólogos de entre nosotros usan carros y aviones. Pareciera que la minería se reconoce necesaria, pero con tal de que se haga en otro lado. No es la actitud heroica que nos quieren vender.

Una realidad de a puño es que la intervención humana no se puede hacer a costo cero. Otra es que hoy en día, el daño no se puede evitar absteniéndose de actuar, a menos que estemos de acuerdo con una reducción poblacional dolorosa. Muchos de los ataques a la minería usan el argumento de que enriquece a unos pocos. Habría que considerar también que cuando un bien se vuelve escaso, se encarece, y los primeros en dejarlo de adquirir serán los más pobres.

Sin duda, hay problemas. Unos son inherentes a la naturaleza misma de la actividad, pero muchos provienen de mala regulación y control. Entonces, es eso lo que hay que arreglar. Si una actividad lucrativa se prohíbe, se vuelve ilegal, con mayor dificultad para su control, con costos ambientales superiores y sin obligación de restauración.
Aunque suene paradójico, la solución de los problemas tecnológicos se encuentra solo en más y mejor tecnología. Yo esperaría de la comunidad científica propuestas de solución. Con explotaciones legales es posible moderar el impacto. Abstenerse, a estas alturas del juego, no es una opción viable.

MOISÉS WASSERMAN

Fuente: EL Tiempo>>>