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Minería en tiempos de paz: esperanza y oportunidad

Sep 8, 2017   //   by admin   //   Blog, EDUCACION, FENALCARBON, mineria bien hecha, Mineria sostenible, Opinion  //  No Comments

Explorar territorios ricos en recursos minerales que estuvieron vedados por la violencia podría cambiar el rumbo del país.

 

Salir de la barbarie en la que hemos vivido. Eso es lo que han perseguido por generaciones los latinoamericanos. Y mientras en Venezuela la lucha no aminora, en Colombia comienzan a soplar vientos de paz o, por lo menos, a acallarse los fusiles que durante tanto tiempo se han disparado desde el monte, aterrorizado poblaciones y abierto hondas y dolorosas heridas. Con la firma de la paz entre el gobierno y la guerrilla de las Farc, se asoma la esperanza de un futuro distinto.

Aunque la polarización política nubla por momentos la magnitud de lo que está viviendo el país, que finalmente puede hablar en presente de posconflicto, lo cierto es que desde todos los ámbitos de la sociedad es momento de pensar el mañana de cara a esta realidad. Y un sector tan relevante para la economía como lo es el de la minería e hidrocarburos no puede ser la excepción. De hecho, desde que comenzó a especularse con la firma del acuerdo, ambientalistas, sociólogos, académicos y empresarios vislumbraron un escenario que hoy invita a la reflexión.

¿Qué sucederá con los territorios ricos en recursos como el carbón, a los que no se había podido acceder a causa de la guerra? Carlos Andrés Cante, viceministro de Minas, ha repetido que “en un escenario de paz aumentará la productividad del sector de minería e hidrocarburos y más producción significa mayores ingresos corrientes para la Nación y las regiones, desarrollo, competitividad y equidad”. Las empresas que se sintieron temerosas de invertir en explorar territorios minados por el conflicto, parecen entusiasmadas con la idea de descubrir nuevos y ricos escenarios para la extracción de carbón.

Una posibilidad que motivó a investigadores de Fescol, el Cinep y el Instituto Neerlandés para la Democracia Multipartidaria a indagar al respecto tomando dos casos de estudio, el Catatumbo y el sur de Bolívar, y generando como resultado un documento de 30 páginas, en su versión más corta y amena, con una radiografía de la situación y valiosas recomendaciones para el gobierno, las autoridades locales y ambientalistas.

Un trabajo que según explica uno de los autores del informe, Andrés Aponte, cobra pertinencia en un momento en que los diferentes actores de las zonas afectadas por el conflicto están redefiniendo sus roles y lo que sucedía en estos territorios a los que era incapaz de llegar el Estado está quedando en evidencia.

Su intención con este trabajo, sin embargo, no es debatir si la actividad extractiva es buena o contraproducente, sino evidenciar de qué manera las comunidades pueden participar de este modelo de desarrollo sin ser desplazadas y siendo tenidas en cuenta por las grandes empresas mineras. Es un llamado de atención para que no se repitan historias que han contribuido a la estigmatización de esta actividad: la extracción indiscriminada, la opulencia de quienes la realizan y la miseria de los pobladores que viven en los alrededores. Conflictos, advierte Andrés Navas, otro de los autores del informe, a los que no escapa lo ambiental y que en gran medida son causados debido al desconocimiento del territorio por parte de las compañías que van a explotarlo.

 Esperanza

Durante los últimos cinco años, el sector de la minería e hidrocarburos aportó 126 billones de pesos para la financiación de programas sociales y de infraestructura como las carreteras 4G y las viviendas de interés social. Su importancia para el desarrollo del país y el bienestar de la población son evidentes. No obstante, la industria enfrenta grandes y permanentes desafíos jurídicos, sociales, ambientales, de formalización, coordinación institucional entre muchos otros; a los que ahora se suma el del posconflicto.

Y es que no se trata solamente de analizar los factores a tener en cuenta a la hora de implementar los planes de acción en zonas donde confluyen los actores armados y la extracción minera o del impacto ambiental que tendrá el abrir las puertas de territorios ricos en minerales pero en donde hasta hoy las actividades económicas han sido otras, sino de lo que significa en términos de generación de empleo y recursos el potencial minero que comienza a descubrirse en lugares impenetrables por la guerra.

La minería en tiempos de paz también puede transformarse en esperanza y oportunidad. La clave para que sus potencialidades no terminen generando más perjuicios que beneficios se encuentra en acciones que contribuyan a disminuir los conflictos inherentes a esta actividad. Por ejemplo, sugiere el informe Ambiente, minería y posconflicto en Colombia, actualizar una tipología que permita diferenciar, a partir de criterios claros, la minería artesanal de la informal y la criminal, teniendo en cuenta las diferencias regionales y los tipos de extracción; una promoción aún mayor de la formalización y buscar la puesta en marcha de modelos de ordenamiento territorial que respondan a las necesidades de los pobladores y a las características socioambientales del lugar para así determinar cuáles soportan la actividad extractiva y cuáles no.

Conciliar. Ese es el desafío.

Ver el artículo original>>

¿Por qué es tan relevante la pequeña y mediana minería?

Ago 28, 2017   //   by admin   //   Blog, economia, gobierno, mineria bien hecha, MINMINAS, Noticias  //  No Comments

Carlos Andrés Cante, viceministro de Minas, explica a la Revista Semana los avances y retos de esta actividad que genera más de 125.000 empleos.

SEMANA: La pequeña minería representa una fracción de la producción nacional de carbón. ¿Por qué vale la pena insistir en hacer de este un negocio competitivo?

CARLOS CANTE: La pequeña y mediana minería de carbón genera 125.000 puestos de trabajo principalmente en Antioquia, Boyacá, Cundinamarca y Norte de Santander; y representa el 8 por ciento de la producción total nacional movilizando de manera importante la economía de estos departamentos. Además, esta industria representa el 60 por ciento del total de la carga movilizada en el país y permite que los vehículos que transportan carbón a los puertos regresen al interior con diferentes bienes e insumos por un precio bastante competitivo, lo que se conoce como ‘carga por compensación’.

SEMANA: Sin embargo, la infraestructura vial es uno de los principales desafíos para la competitividad de la minería en el interior del país…

C.C.: Sobre todo porque el costo del transporte con tractocamiones supera al de producción. El primero representa el 60 por ciento del total de costos, mientras que el segundo corresponde al 40 por ciento. Necesitamos condiciones de competitividad superiores, por eso estamos trabajando en el diseño de mejores corredores, como la Troncal del Carbón, entre Samacá, Guachetá y Tausa. También hemos trabajado en la vía de salida de los carbones del interior hacia el Magdalena Medio, desde Vélez, Landázuri, Cimitarra, Chiquinquirá, Otanche y Puerto Boyacá. Y se están buscando alternativas de salida desde Norte de Santander, debido al cierre de la frontera. Estamos analizando la posibilidad de la pavimentación de la vía Tibú-El Tarra-La Mata, para tener una conexión con el Magdalena Medio y desde allí con los puertos del Pacífico.

SEMANA: ¿Se contempla la implementación de una vía férrea?

C.C.: Desde el Ministerio de Minas y Energías hemos insistido en que necesitamos avanzar en la construcción del Ferrocarril Central y también en la del Ferrocarril del Pacífico, así como en el mejoramiento de las condiciones de navegabilidad del río Magdalena. De todas formas hemos mejorado mucho, ahora hay troncales y estamos enfocados en las regiones para poder llegar a vías secundarias y terciarias.

 SEMANA: ¿Y la formalización dónde queda?

C.C.: La formalización exige principalmente la implementación de condiciones de seguridad sin las que una empresa minera no va a lograr ser productiva, porque cada vez que ocurra un incidente la mina se va a cerrar. El reto está ahí y encontramos que una de las principales dificultades para el cumplimiento de lo estipulado en el Reglamento de Seguridad en las Labores Mineras Subterráneas es que los pequeños mineros no tenían quién les prestara el dinero para las adecuaciones necesarias.

SEMANA: Por eso se creó el programa de crédito con el Banco Agrario…

C.C.: Sí, porque los bancos consideran que esta es una actividad de alto riesgo, dado que la mayoría de operaciones son en efectivo. Ocurre así no porque se quiera, sino debido a que las transacciones se producen en zonas rurales. Cuando el sistema financiero no lo conoce a uno, tampoco le presta por eso, en alianza con el Banco Agrario, facilitamos el acceso al crédito a través de una línea con tasa compensada que ya empezó a operar. Hemos prestado 6.000 millones de pesos a la pequeña minería.

SEMANA: ¿Qué relación existe entre este tipo de minería y el posconflicto?

C.C.: En general, las actividades minero-energéticas mantienen una relación estrecha con la posibilidad de paz en los territorios. Se llevan a cabo en zonas rurales, que históricamente han sido territorios víctimas del conflicto. Por ejemplo, todo lo que corresponde a la zona que hace poco se delimitó como Páramo de Rabanal y La Uvita, una región netamente carbonera, albergó durante años la presencia de las Farc. Con un potencial estimado de 5.200 millones de toneladas de carbón, existe una fuente importante de generación de empleos formales. Estamos en donde ningún otro sector opera, incluso en donde las actividades agropecuarias no son competitivas, y con el desarrollo de una infraestructura vial óptima es posible cambiar ese escenario por uno en el que todos los sectores pueden coexistir y generar empleo. De eso, en gran parte, se trata el posconflicto.

Ver articulo original, Especiales Semana: Carbón la Base de Todo

 

 

Opaco y Oscuro, el Rey es el Carbón

Ago 28, 2017   //   by admin   //   Blog, coque, economia, mineria bien hecha  //  No Comments

A diferencia de lo que los españoles creían,  la riqueza de colombia no radica en el brillo de algunas rocas  y metales. Opaco y Oscuro, el verdadero rey es el carbón.

Colombia es el primer exportador de carbón de América Latina y el cuarto a nivel mundial. En el 2016 exportó 83.325.472 toneladas.

En el 2016, Turquía fue el país que más importó carbón colombiano. Le siguen Paises Bajos y Estados Unidos.

Las reservas colombianas superan los 100 años, esto lo ubica en el peusto 12 de la lista de países con mayores reservas. Sus cifras de exportación superan las de café, Banano, oro y flores. 

El 85% de la producción nacional es importada; es cotizado en el exrerior por su calidad y por su alto poder calorífico.

83% de las regalías mineras del país provienen del sectro carbonero, equivalentes a cerca de 1,3 billones de pesos anuales.

Lea la infografía completa en el Especial Carbón; la base de todo, de la Revista Semana>>

 

Carboneros, un gremio ejemplar

Ago 14, 2017   //   by admin   //   Blog, coque, economia, FENALCARBON, gobierno, mineria bien hecha, Noticias  //  No Comments

Voceros de la Federación Nacional de Productores de Carbón explican los efectos de haberse agremiado y los desafíos que enfrentan.

SEMANA: ¿Cómo surgió Fenalcarbón?

ALFONSO SAADE: Hace 25 años existían en el país distintas federaciones departamentales y municipales de producción de carbón. No obstante, llegó un momento en que los líderes entendieron que era importante tener una federación que los agremiara a nivel nacional y les permitiera una mejor vocería ante los estamentos oficiales. La autoridad minera de ese momento estuvo de acuerdo en que los empresarios tuvieran un solo vocero y fue entonces cuando se creó la Federación Nacional de Productores de Carbón, Fenalcarbón.

SEMANA: ¿Cómo está integrada?

JUAN MANUEL SÁNCHEZ: Fenalcarbón tiene asociados en el Cesar, La Guajira, Boyacá, Santander, Norte de Santander y Cundinamarca. El fin último es proteger los intereses de todos aquellos que produzcan carbón en el suelo nacional. La federación se ha agrupado en torno a la gran minería con compañías como Glencore y Acerías Paz del Río; mediana minería con Carbocoque, Milpa, Coquecol, Carbones Andinos y Excomin, y un gran número de pequeños mineros que están afiliados a través de federaciones departamentales y de las cooperativas mineras que existen a lo largo y ancho de Colombia.

SEMANA: ¿Cuáles destacaría como algunos de los grandes logros de esta federación?

J.M.S.: El principal ha sido lograr la consolidación de la gran, mediana y pequeña minería en el país para que trabaje de manera cohesionada y mancomunada para incrementar la producción del carbón en Colombia, seguir mostrando que una minería bien hecha es posible y que esa buena minería se ha realizado de tiempo atrás.De hecho nuestro sector resistió, quizás la peor crisis del mercado durante los últimos tres años y sostuvo la producción de carbón. Se destaca el esfuerzo de las compañías que lograron, en medio del entorno adverso, posicionar a Colombia con el carbón y el coque como el tercer país exportador a nivel mundial.

SEMANA: ¿Cuál es el papel de la Federación ante las variaciones de los precios del carbón en el mercado, que en ocasiones no resultan favorables?

 

 

J.M.S.: Nosotros estamos permanentemente en contacto con pequeños mineros productores, con empresas exportadoras de carbón, con los productores y exportadores de coque metalúrgico. Hacemos ejercicios frecuentes de evaluación de amenazas, de proyecciones para ver hacia dónde va el mercado y cómo debemos apoyar a ese pequeño minero, a la mediana empresa exportadora y a la gran productora y exportadora para que continúen con sus operaciones.

SEMANA: ¿Cuáles son los grandes retos que afronta esta industria?

J.M.S.: Vivimos recientemente una situación muy complicada en torno a la seguridad jurídica para el inversionista. Creo que el gobierno colombiano ha comprendido el riesgo que esto representa para la economía, la generación de empleo y la estabilidad social del país y está tomando medidas para que sea superada esta situación.

A.S.: Colombia compite con el mundo, y con ventaja, en la producción de carbón en boca de mina. Es decir, somos buenos para sacar bien nuestro carbón. Sin embargo, podríamos tener una industria mucho más sólida, más competitiva si tuviéramos la logística y la infraestructura adecuada para exportar.

SEMANA: ¿Cuál es el valor de Fenalcarbón para el país?

J.M.S.: Nuestra principal fortaleza está sustentada en dos pilares: la inclusión, porque en la Federación está representada la minería del carbón y su cadena productiva. Están las tres escalas de la minería que hay en Colombia (pequeña, mediana y gran minería) y la cohesión, pues independientemente de que los intereses del gran minero sean diferentes a los del pequeño, la Federación vela por todos.

SEMANA: ¿Y el aporte de la minería para el país?

J.M.S.: Además de sustentar su contribución con cerca del 7 por ciento al PIB colombiano, considero que por su gran impacto en términos económicos y de desarrollo social, la mineria en Colombia debería ser tratada como una política de Estado.